Creo firmemente que todos llegamos a esta vida con un próposito, o varios. De a poco, voy descubriendo los mios...
Me siento reconfortada, al saber que te he ayudado a encaminar de nuevo tu futuro. Pero creo que nadie se merece ser rechazado ante tal acto de generosidad...
Mi tiempo en tu vida lo diste por acabado, y me da pena que te alejes sin siquiera haberme permitido brindarte la última ayuda.
"Las cosas por algo suceden"... Quizás no merecías que tuvieras a tu lado, un ser con un alma tan transparente y bondadosa.
Retomo de a poco mi sendero en busca de aquellos seres que necesiten de un sincero abrazo, de una cálida sonrisa para mejorar sus días, sin nada a cambio...
Esto es lo maravilloso de la vida: me permite ponerme a prueba una y mil veces. Y sin vacilar, mi corazón y mi alma están puesto en un único destino: AYUDAR Y HACER FELIZ A LOS DEMAS.
No importa cuantas decepciones me cruce en este sendero, porque cada vez que eso sucede, el destino me regala una persona maravillosa en todo su esplendor...
No siento odio ni muchos menos rencor, simplemente me siento felíz de que por lo menos, hayas visto la bondad y el amor que te entregué a la distancia.
Y así es como voy caminando esta vida... No solo construyendo mi futuro, sino pensando qué otras personas me abrirán sus corazones, para alegrarles la vida...
¡¡Gracias por tu tiempo de haberme leído!!
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